escribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
Un mes atrás, se instaló la versión que el padre de Daniel Filmus, el Psicobolche Nostálgico, era arquitecto. Se lo vinculaba, al viejo, en las construcciones de los Sueños Compartidos por Schoklender y Bonafini.
Bastó con alguna consulta para constatar que Filmus padre no era arquitecto. A lo sumo, supo entretenerse con el romanticismo del “trabajo social”, a través de un equipo de fútbol. Amateur. En las proximidades del Barrio Los Piletones. Donde se prepara, paulatinamente, según nuestras fuentes, el riesgo de una próxima invasión.
Pero hoy Filmus-Tomada (”Cristina en La Rosada”) creen haber encontrado la fórmula para entrarle a Macri. Es bastante tardía.
El juez Lijo determina el llamativo allanamiento en las oficinas de Durán Barba, El Equeco. Es el ideólogo fundamental del macrismo, que se come el primer garrón al natural. Sin almíbar. [...] Leer más >>







“Macri no es el rival de Cristina. Es el sucesor”, confirma la Garganta.
Pero el triunfo de Macri, sobre Filmus, fue -para que cierre la teoría- demasiado humillante.
La atmósfera de jolgorio cedió al turno de la tristeza patética. Inesperadamente previsible.
escribe Oberdán Rocamora,
Mauricio, el Niño Cincuentón, se quedó “en la antesala de los 50 puntos”.
“Tenemos cerrado con Boudou el contrato para fabricar los billetes”.
Culmina, afortunadamente, la campaña electoral del Artificio Autónomo de Buenos Aires.
“Conmigo no, Cristina”, reaccionó el senador peronista Carlos Verna, al verse puenteado en el Puente Cristina.
Alberto Rodríguez Saa, el promisorio artista plástico que gobierna el Estado Libre Asociado de San Luis, es, de los presidenciables, el penúltimo en anunciar al compañero de fórmula.
Pero la proyección de Vernet quedó trunca. Al quedarse paralizado, entre las estampidas de dos fuegos. En medio de la última gran pugna de aquello que era, aún, el movimiento peronista.
En banda. Incertidumbre total, desconocimiento. Funcionarios con rango de ministros que apenas pueden verla cuando la aplauden en los discursos. Empresarios de renombre, preocupados porque la indiferente ni les responde los llamados. Periodistas informados que se exhiben en la obligación profesional de emitir pistas. Consultores que elogian y cobran, o que aguardan ser contratados, para cobrar.
Las desastrosas esquirlas iniciales del Madregate inducen a concentrar la atención en los movimientos piadosamente opositores.



