Tío Plinio querido,
Así como Daniel Scioli, el Líder de la Línea Aire y Sol, se equivocó de entrada con Néstor Kirchner, El Furia, Gabriel Mariotto, el Durito de Lavallol, se equivoca hoy con Scioli.
Pocos días después de asumir como vicepresidente de la nación, en junio del 2003, Scioli no supo controlar la ansiedad. Y se le precipitó encima a Kirchner. Plantó diferencias de estilo. Desconocía el temperamento del número uno, escasamente adicto a las tribulaciones amables de la diplomacia.
Entonces El Furia le aplicó, a su vicepresidente, la terapia del freezer. Acuérdese que hasta lo despojó de la propina gestionaría. El carburante del Turismo.
El Furia lo mantuvo frizado, al pobre vice, durante un año tétrico. Lapso sustancial. Sirvió para que Scioli aprendiera, a la fuerza, el manual del kirchnerismo básico. La teoría recalcitrante del verdugueo. Pudo superarlo a fuerza de aguante, con una paciencia de siglos. Vigorizado por el aire, la fotografía y el sol.
Ocho años después, Mariotto copia, tío Plinio querido, aquellos errores iniciales de Scioli. [...] Leer más >>







sobre informe de Consultora Oximoron,
escribe Oberdán Rocamora
escribe Serenella Cottani
Tío Plinio querido,
escribe Jorge Asís
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Se trata de la típica situación que, entre la discreta confidencialidad del Quai d’Orsay (la cancillería de Francia), suele calificarse como “Visita Bateau Mouche” (por los barquitos simpáticos que llevan, a los turistas, a dar vueltas por el Sena).
sobre informe de Consultora Oximoron,
escribe Carolina Mantegari



