A partir de mañana, Editorial Planeta comienza la distribución de “El kirchnerismo póstumo”. Libro que completa la tetralogía iniciada en el 2006 con “La marroquinería política”. Fue continuada por El Descascaramiento, en el 2007, y La Elegida, del 2008. La entrega del Portal se desliza invariablemente hacia la auto-referencia, vicio que en general traté de evitar. El presente es, después de todo, un autobombo lícito. Ofrecer el anticipo exclusivo del prólogo. Los lectores del JorgeAsísDigital lo merecen.
Jorge Asís
28/2/11
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El kirchnerismo póstumo
Epílogo de la revolución imaginaria
PROLOGO
El cuarto tomo -definitivamente el último- de “La novela del kirchnerismo” se encuentra dividido, a su vez, en cuatro partes.
Inicia con los 45 días que conmovieron a la Argentina. Desde el 12 de setiembre del 2010. Cuando Néstor Kirchner, principal protagonista de la década, es internado en la Clínica Los Arcos. Hasta el 27 de octubre. [...] Leer más >>







Muhammad Kadhafi, sexagenario beduino de origen bereber -bárbaro- padece el penúltimo aislamiento.
El general Rodolfo Campos, Campitos, es el hijo del coronel Rodolfo Campos, también conocido como Tim.
A la dama (o caballero) que decide treparse al tren en Constitución para llegar a Berazategui suele importarle tres carajos, en general, el patético drama de los tercerizados. Les da por el quinto forro de la consciencia que a algún tercerizado no lo efectivicen, aunque sea poco solidario. E injusto. Porque lo que quiere -duele confirmarlo- es llegar a Berazategui, sentarse tranquilo en su inodoro y reflexionar sobre el destino del universo. Pero si los tercerizados, en admirable colaboración con los militantes esclarecidos que luchan abnegadamente por un futuro mejor, deciden cortar las vías, en señal de protesta o de reclamo, la dama (o el caballero) no tiene otra alternativa que joderse. Porque la línea del gobierno, que implanta este modelo de bienestar, consiste en “no criminalizar la protesta”. O sea, a no convertir en acto delictivo el hecho legítimo de cortar las vías. En desmedro del cualquier idiota que pretende algo muy poco enaltecedor. Llegar, por ejemplo, a Berazategui.
El entrismo de los 70 era comparativamente más digno que el forreo explícito del 2011.
“Va a ser Cristina. Lo tiene decidido”.
La Línea Aire y Sol, que orienta Daniel Scioli, prefiere el color naranja.
“Están rematadamente locos”, dice la voz autorizada de Techint.
Los samuráis son siempre 7.
Dos Pingüinos Truchos acompañan, en la primera línea, las decisiones de Cristina. O dilatan las decisiones que la Pingüina Trucha aún no toma. Y así se agiganta el desconcierto del gobierno sin línea.
Para hostigar a Scioli, el Líder de la Línea Aire y Sol, Cristina es infinitamente más cruel de lo que fue El Furia.





