escribe Serenella Cottani
especial para JorgeAsísDigital
MIAMI, ESTADOS UNIDOS (de nuestra corresponsal itinerante, S.C.).- Después del salvataje, retorna la deteriorante centralidad del Antonini Jet. Distracción tétrica de lavadores inter-bolivarianos, con encuadre argentino y escenario americano. Se producen diálogos carentes de desperdicios. Encontronazos ilustrativos, como los del protegido Antonini y el acusado Durán. O de Durán, descubierto como agente de inteligencia naval, con el colaborador Kauffman. Espectáculo grotesco de amigos cómplices, que recíprocamente se deschavan.
Episodios útiles para captar la magnitud de la devastación moral. Tristezas actuales que banalizan la memoria de dos países tradicionalmente honorables.
Desde la incierta posteridad, San Martín y Bolívar deben lamentarse por la caligulesca degradación de la descendencia.
Más acá, entre las turbulencias tribunalicias de Miami, aguárdase el testimonio promocional de la señora Telpuk. A esta altura, para constar en actas. Presencia solicitada por la inagotable astucia de Edward Shohat, el abogado de Franklin Durán. Aislado de la banda, su defendido se resiste a asumir la estampilla de la culpabilidad. [...] Leer más >>







escribe Oberdán Rocamora





