Tío Plinio querido,
Después de humillantes ceremonias, acaso algo excesivas, de ingestión bucal, debe celebrarse, gracias a los chacareros, el brote de los peronistas críticamente tardíos.
Dirigentes que abandonan, por suerte, las sobreactuadas inclinaciones. Para decidirse a tomar una saludable distancia.
Disidentes repentinos, bienvenidos.
Sofismo presocrático
Es gravitante que nuevos caudillos, modelos de Giordano de magnitud relativa, se atrevan a cruzarlo.
De pronto, a Kirchner se lo degrada tanto, que dan ganas, incluso, tío Plinio querido, de defenderlo. [..] Leer más >>

escribe Osiris Alonso D’Amomio
escribe Carolina Mantegari
Tío Plinio querido,
escribe Carolina Mantegari

