por Oberdán Rocamora
para JorgeAsísDigital
Después de todo, con la mayoría ampliamente asegurada, a Kirchner, de nada le sirve tener otro senador. Menos aún si es bonaerense. A ver si asume el riesgo de tomar los atributos en serio.
A partir del grotesco de la provincia de Buenos Aires, administrada “con optimismo y con fe”, puede percibirse la magnitud del desmoronamiento del sistema institucional argentino.
Por un desacuerdo casi insustancial entre la señora Cristina, la Presidente Delegada, y el poeta post-romántico Alberto Fernández, Buenos Aires acepta rebajarse.
Sus autoridades se resignan a la sub-representación. Se conforman, “con fe, esperanza y siempre para adelante”, con disponer de sólo dos senadores. En lugar de los tres, como federalmente le corresponde. [..] Leer más >>

escribe Carolina Mantegari
escribe Osiris Alonso D’Amomio
EZEIZA (de nuestro enviado especial, Oberdán Rocamora).- Esquina de Racedo -calle de tango- con la Ruta 205. Desde aquí, puede percibirse que Dulce Granados mantiene la digna belleza de la madurez. Es la primera dama de Ezeiza. Alejandro Granados, el intendente, el líder de la línea Mangruyo (por el nombre de su restaurant), se encuentra inalterablemente gordo. Provisto, probablemente, del ingenio que le permite asegurarse la vigencia. Sobrevivir a los cambios, entre la positiva inmoralidad, los altibajos ornamentales del peronismo.
por Carolina Mantegari,

