Tío Plinio querido:
Enternece la fila imprevisible de felatiadores.
Sindicalistas adoradores que se encuadran, con sistemática voracidad. Sobrevivientes encolumnados de aquella paradójica “columna vertebral”, melancólicamente transformada en una prótesis involuntaria. En siliconas lastimosamente ubicables.
Gobernadores dependientes que sobreactúan la omnipotencia del Operativo Clamor.
Por decenas. Los mandatarios hacen méritos para mantenerse. Incorporarse a la clamorosidad. Aferrados al estigma indeleble de la Caja. [..] Leer más >>

por Carolina Mantegari
por Jorge Asís
Merece, la venta de Esso, iniciar otra consagratoria miniserie.
Para los entendidos, hablar de Cristóbal López significa hablar de Néstor Kirchner. Se los asocia. Costará desprenderlos, cuando trascienda esta crónica.

