22 de Enero de 2006 | 6:36 pm
A Luis Emilio Mitre lo habrían matado por encargo. Dos asesinos que no pudieron presentar el crimen con la escenografía altiva de un suicidio.
El suicidio, en general, suele resultar socialmente más aceptable que la homosexualidad.
Disponer entonces, en el estricto claustro de la familia, de algún suicida, puede ser dramáticamente honorable.
Meros arrebatos de digna grandeza, entre el esplendor trágico de la decadencia.La persistencia de un homosexual culposamente asumido, en cambio, en determinadas familias de marca, puede convertirse en una equívoca deshonra. Una mancha indeleble en la caparazón de la hipocresía. [...] Leer más >>
4 de Enero de 2006 | 10:43 am
En el Bar de Posadas, de Jesús, sus habitués se encuentran consternados por el crimen previsible.
Sólo por simplificadora comodidad, puede aceptarse que, al previsiblemente asesinado Luis Emilio Mitre, se lo identifique por su condición de hermano de Bartolomé, el director formal de La Nación.
En todo caso, Luis Emilio, acaso el infortunado más psicológicamente interesante de la saga de los Mitre, podía, con todo su derecho, haber sido recordado por ser el hermano preferido de Elisa.
Sobre todo porque ella, Elisa, la psicóloga, se atrevía a encarar la faena de entenderlo. Ella solía protegerlo de las consecuencias perfectamente reprochables del estilo de vida.
El que supo dibujar, en su conciente descenso, la trágica ceremonia de su muerte. [...] Leer más >>